LABORAL ciudad de la cultura

Teatro

Fotos: Roberto Tolín

Como el resto de las dependencias de la antigua Universidad Laboral, el Salón de Actos sufrió en las últimas décadas del siglo XX el deterioro del desuso, que se hizo especialmente evidente en el escenario y en las butacas, que nunca fueron de piel de camello -tal como repetía una de las muchas leyendas que existen en torno al edificio- sino de piel de cabra.

Dentro del Plan de Usos diseñado en el año 2000 por el Gobierno del Principado de Asturias para dotar de nueva vida al edificio de Moya, se contempló la recuperación del deteriorado teatro como una gran sala de espectáculos. Los arquitectos Xerardo Estévez y Alberto García, autores del Plan Estratégico de Recuperación de la Universidad Laboral, recomendaban en su dictamen que “habría que poner en valor las buenas condiciones acústicas y formales del Teatro, con la creación de un nuevo peine que permita que este espacio sea más apto para artes escénicas y no solo como salón de actos, al igual que habilitar todas las dependencias inherentes a un auditorio de música: salas de ensayos, salas de cámara, camerinos colectivos e individuales, etc.”

Más de dos años después del inicio de las obras, el Salón de Actos renace de hecho convertido en un gran teatro-auditorio, el primer teatro de Asturias y uno de los mejores del norte de España.

Para ello ha habido que salvar escollos, solucionar problemas imprevistos y acometer una obra compleja cuyo presupuesto final asciende a 10.306.050 euros que, repartidos entre los 11.057,71 m2 construidos del reformado teatro, arrojan una repercusión de 932,02 euros/m2. Si sumamos obras, equipamiento escénico y mobiliario, el gasto final en la rehabilitación del teatro asciende a 16.342.673 euros.

La obra más compleja en esa reconversión fue la concebida para la caja escénica, que debía pasar de un muy limitado escenario de los años cincuenta a un espacio para el siglo XXI. Con más de 24 metros de altura y 450 m2 de área, la actual caja escénica es capaz de acoger los montajes más ambiciosos y de convertirse ella misma en un pequeño teatro para montajes más intimistas, para los que se dispone de una grada para unas 200 personas. En el exterior, la nueva caja escénica constituye sin duda la construcción de mayor impacto de las realizadas en el edificio de la Universidad Laboral y fue recubierta en su exterior con placas de Ston Ker que reflejan el cielo, en la misma línea de lo realizado en el plató de la Radiotelevisión del Principado de Asturias y en el Centro de Arte y Creación Industrial.

En cuanto a la nueva dotación tecnológica del teatro, acaso lo más significativo sea el sistema de sonido virtual. Si durante décadas el teatro de la Universidad Laboral fue conocido por sus renombradas condiciones acústicas, a partir de ahora el nuevo coliseo se convierte en una referencia en el más avanzado sonido en teatros gracias a un sistema de acústica variable que permite procesar el sonido para modificar la acústica física del teatro y mejorarla para los distintos eventos.

Y es que el Teatro de la Laboral es, después de su ampliación al incorporar al espacio central otras dependencias colindantes, mucho más que un espacio para espectáculos. Junto a la novedad de la caja escénica, el foso para cien músicos, la modernización tecnológica y la renovación de las instalaciones de todo el espacio, el nuevo teatro destaca por sus posibilidades como espacio múltiple para la celebración de congresos, seminarios y todo tipo de eventos culturales, en medio de una Ciudad de la Cultura de arquitectura privilegiada. A la capacidad de la sala principal – con sus 1426 localidades-, se unen las de las salas de congresos y de ensayos, los patios interiores y la magnífica Sala de Pinturas, hasta completar un aforo total de 1.952 localidades.

El rehabilitado Teatro de la Laboral fue inaugurado el 19 de octubre de 2007.

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